jueves, 17 de enero de 2008

Llegará.

Llegará esa tarde en que partiremos

y nuestra alma por el peso avanzará lento...

llegará nuestros pasos a separarce

y la noche llorará de miedo.

Llegarán las estaciones

y nuestro corazón se colmará de tiempo,

nuestras ronrisas, para entonces

sonreirán para mundos nuevos.

También llegará el día

en que tú y yó

tengamos que encontrar palabras

y recordar momentos... La diferencia

sólo será que no compartiremos mucho tiempo

1 comentario:

SerPensante dijo...

Este verbo, tal cual lo dibujas en cada verso, no hace más que doler.

Herida que sabe a tiempo que pasa con el ritmo habitual: siempre veloz.

No es esperanza, es condena saber que todo, absolutamente todo, llega.